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martes, 3 de abril de 2012

#29.- La Semana Santa y la Luna

Ya esta aquí la Semana Santa, y las vacaciones. Bien. Los aficionados encontraremos más tiempo para observar, lo que es fantástico, sobre todo para aquellos que lo que mas observan es la Luna.

Soy español y andaluz, aunque al contrario que la mayoría de mis paisanos, no suelo salir mucho para ver las procesiones. Cuando pienso en la Semana Santa hago planes de que así cuento con mas tiempo para el telescopio, y se me ocurre que tendré los focos de todas las iglesias de alrededor encendidos hasta tarde, lo que no ayuda, pero nunca me acuerdo de la luna llena hasta que no la tengo encima. La Semana Santa es una fiesta móvil y aquí, además del Vaticano quien decide la fecha en que debe celebrarse es la Luna. De modo que se hacen festivos los días para que siempre coincida con la luna llena.

Se sabe por los evangelios que la pasión de Cristo sucedió durante la Pascua judía, y como los primeros cristianos también eran judíos, la conmemoración cristiana de la resurrección coincidía con la Pascua. Los judíos celebran esta fiesta, que llaman el pésaj, para conmemorar la salida de los israelitas de Egipto. Según los arqueólogos modernos, aunque no están seguros del nombre del famoso faraón de las diez plagas bíblicas, calculan que eso fue hacia el 1.250 A.C. y según la tradición judía el éxodo sucedió durante una luna llena. De ahí viene todo. Y por eso el pésaj siempre coincide con la luna llena, el 14 de Nisan según el calendario judío, que está basado en el ciclo lunar.

Y ahora viene el detalle, los primeros cristianos lo celebraban con los judíos (aunque por diferentes motivos) fuese o no fuese domingo ese día. La cosa cambió el año 325, en el concilio de Nicea, donde se estableció que la resurrección debía celebrarse en domingo junto a otra serie de restricciones. Y la fecha se dio según el calendario Gregoriano. Los ortodoxos la celebran con el calendario Juliano y los días no coinciden la mayoría de las veces, pero la base del cálculo es siempre la misma. Se busca la primera luna llena después del día del equinoccio de primavera, y eso marcará la fecha del Domingo de Resurrección, que será el primer domingo siguiente. Por eso cada año la Semana Santa cae en un día distinto, siempre tendremos la luna llena en esa semana, y de paso habrá más astrónomos aficionados en la calle viendo los pasos.

La Fecha del equinoccio no es el problema, porque la Tierra es bastante regular en su órbita, pero la Luna lleva un ritmo distinto. Por tanto, el Domingo de Resurrección estará cada año más cerca o más lejos del 21 de Marzo, según su periodo (sinódico) de 29 días y pico. Las fechas de Semana Santa se repiten en idéntica sucesión con un periodo de 5.700.000 años, y la fecha mas frecuente para el Domingo de resurrección es el 19 de Abril. Esto último no lo he comprobado. Pero si no es verdad, tampoco creo que pase nada.

Al haber sucedido en Pascua, la Luna debía estar en la fase de luna llena. También se conoce lo que contó Pilatos a César en una carta, diciéndole entre otras cosas que el día de la crucificción, la Luna se tiñó de sangre. Hay estudiosos que entienden que el color rojo en la Luna pudo haberse visto si hubiese habido un eclipse, y han buscado los que pudiesen haber sido visibles en esas fechas desde Palestina. Es interesante. Hay uno que podría datar la fecha con exactitud, aunque para que fuese visible hay que apuntar algunas justificaciones.Y Jesús no tendría 33 años entonces pero tampoco estaría muy lejos. Puede ser. Yo no digo ni que sí ni que no.


Digo que en Semana Santa la Luna siempre estará llena. Es una fiesta móvil, como el Miércoles de Ceniza, la Pascua judía o el Ramadán. Hay voces que quieren fijar un día para eso y dejarlo así para siempre. Por ejemplo algunos profesores, que tienen que luchar cada año con un segundo y tercer trimestre de duración variable. Curioso que la Luna tenga que ver también con esto. Mi propuesta no creo que les vaya a resolver mucho las cosas. Yo propondría la primera luna nueva después del equinoccio de primavera, pero por ahora no espero que nadie me vaya a hacer mucho caso.

Este año de todos modos no van a ser buenas las noches para mucha gente. El cielo está de borrascas, y los telescopios, como los pasos y los penitentes, están casi todos a cubierto. ¿Decepción? Pues sí, pero al menos, que llueva fuerte. A cántaros. Mira que falta nos hace. Y ahora me acabo de acordar de una cosa. Es una canción que ya debe tener casi cuarenta años y que al oírla me ha parecido como si fuese de hoy mismo. Asusta un poco, con la que está cayendo, y no estoy hablando ahora de la lluvia. En fin, vale, pero que se arregle algo y también que se pase pronto. Y como siempre que acabo, para todos, lo mejor.




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3 comentarios:

  1. Muy buena la entrada, y gracias por el enlace de Pablo Guerrero no lo conocía. Que llueva pues,y esperemos se lleve la hojarasca. Aunque todo indica que la lluvia será fuerte y en vez de limpiar, pudrirá los árboles que dan el fruto, quedando la cosecha perdida y el terreno baldío.Espero que no, pero como dice la canción todo indica que tiene que llover, llover.
    Un saludo.
    Elías

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  2. Siempre es un placer leer tus historias. Y muy adecuada esta para las fechas en las que estamos.

    ¿Nos dejarán las nubes observar alguna vez?

    Abrazos.

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  3. Nunca lloverá a gusto de todos, qué le vamos a hacer a eso.

    Juan Luis, claro que podremos observar pero tu sabes cuanto vale el tiempo del aficionado, por eso te has hecho tu observatorio. Y con buenos resultados, paciencia. Yo lo llevo mejor porque aunque tampoco he podido observar, ultimamente no estaba teniendo resultados. O sea, que...

    Gracias a los dos por los comentarios y un abrazo.

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