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viernes, 7 de octubre de 2011

#0.- Yo soy Carlos, ¿Y usted?

Bienvenido,


encantado de encontrarle por mi blog. Yo, verá, estoy aqui por haber tenido un rato de aburrimiento. No sé usted. Mi caso es que empecé un día a buscar por internet contenidos de astronomía, que es mi aficion, y me caí por casualidad en varios blogs de otros astronomos aficionados. Estuve leyendolos un rato, como uno que chapotea por los charcos, y ademas, el tío es alguien que se encuentra a gusto haciendo eso. Hubo un momento que dije: -yo tambien quiero uno. Y eso es todo.

Lo tengo que reconocer porque escribir para quien no conozco es algo que jamás se me había ocurrido. Nunca, se lo puedo asegurar. Pero es lo que estoy haciendo precisamente ahora que acabo de darme cuenta. Algunos preferirán que hubiese seguido aburriendome, lo comprendo, pero eso es muy facil de solucionar si le está sucediendo a usted en este momento. Apaga y vámonos. Le animo a no tragarse esto que a lo mejor, sólo a mi me importa. Y no me pregunte por favor cuánto me importa porque tampoco yo estoy convencido de querer saberlo. Si no sé ni como va a quedar la primera página, qué sé yo de lo que venga detras. En este momento escribo mientras me hago la pregunta: ¿Se podrá borrar un blog si lo que me sale, al final, es un churro? ¿Donde estará ese botón que no lo veo?

En fin, voy a dejar el prólogo para pensar en el capítulo uno. No tengo ni idea. Puedo contar cómo empecé a aficionarme a la astronomía. Y,  ¿habrá alguien que se trague eso? Si ni siquiera soy famoso, si no soy como los artistas, que con tres años ya cantaban o habían actuado en una obra de teatro, si yo mismo estoy por convencerle, estimadísima persona ahí pegada con cara de qué me estas contando, de que lo deje, y habremos hecho que el daño, aunque innegable, se quede en poca cosa.

Si hubiese alguna manera, yo mismo la echaría de aquí, aunque fuese una falta de educación grandísima, y al final se enfadase usted conmigo. Creo que se va a enfadar de todos modos, así que sepa que por lo menos, la intención era buena. Si admite usted que la intención es lo que cuenta, pase y sientase como en su casa. Sea indulgente conmigo y no se canse buscando lo que no va a encontrar aquí, porque no puedo ofecerle. Yo (mi nombre es Carlos, ¿y usted?), le deseo lo mejor, y que se alegre, si se queda, por quedarse, y que se alegre si se marcha, pues por eso.

Lástima de no tener ahora una cervecita que ponerle. Pero pongase cómodo, quedese el tiempo que usted quiera y reciba muchas, muchas gracias por su visita. Me olvidaba decirle por qué está usted en el palomar de arriba! Arriba, estamos en la azotea de mi casa. En el mismo sitio donde mi hermano tenía un palomar cuando éramos pequeños. Ahora lo que está es mi telescopio. Antes había aquí palomos, buchones, zuritos, rateros, había uno blanco con el buche de color ceniza que llamábamos Colilla. Hay que saber que antiguamente se fumaba casi todo negro, y que esos cigarros tenían el filtro blanco, no amarillito como lo tienen los rubios.

Colilla era la única que prefería estar dentro de casa a estar en el palomar. Entraba volando por una ventana y se veía Sesión de Tarde en la tele con la familia. Si extendías el brazo como hacen los cetreros, venía volando a posarse, como hacen los halcones. La misma diferencia entre un halcón y un palomo que entre un cetrero y nosotros. Total, ya que no quedan palomos, yo he puesto aquí, donde estamos, mi observatorio.

Siendo Palomar un nombre tan famoso para un observatorio, tengo que decir que me costaba llamarlo así aunque sólo yo supiese el nombre que le estaba dando. Ahora que se lo estoy contando a todo el mundo, ya no se lo cambio. Además, es que, es el palomar de arriba, ¿cómo quieren que le ponga? yo por lo pronto no sé nada de que el de California haya tenido palomos alguna vez en su vida. Pues el mío sí.

Aquí hace viento muchas veces, no tengo cúpula y si no nos pelamos de frío nos vamos a asar de calor. No todo el mundo sabe lo que es estar sudando de noche junto al telescopio. Al equipo le tengo puesto un techo de quita y pon pero sólo lo cubre lo justito y no hay forma de meterse dentro, mas que en plan contorsionista, y el resto toca aguantar todo lo que caiga desde fuera, pegado al portátil y venga a grabar ficheros "fits" y diciendo: veras, mañana cuando procese si luego no saco nada de todo esto. Que muchas veces es lo que pasa.

Ya, lo siento. No se me ocurren mas razones para que usted salga corriendo. Si ha llegado hasta aquí, si aún sigue ahí sin marcharse, quizás es usted otro amateur de la astronomía, infatigable, inasequible al desaliento, en fin, como la mayoría de los que aquí somos. Tenemos otro jartible, vamos.

Entonces puede que nos llevemos bien. Siga usted. Aquí un amigo.

 ¡Te has propuesto que me dé un infarto???!


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2 comentarios:

  1. Pues yo soy Juan-Luis, alias Struve, observador de estrellas dobles, supernovas y unas cuantas cosas más de los cielos.

    Me ha encantado descubrir tu blog a través de un amigo.

    Te animo a que sigas con él porque es verdaderamente bueno. Cuéntanos qué cosas observas y cómo lo haces. Será divertido.

    Todo esto, dicho sea de paso, escrito en voz muy bajita, para no molestar ;-)

    Soy vecino de la blogosfera. Me tienes en: http://ladecimaesfera.blogspot.com

    Saludos.

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  2. Pues yo soy Álvaro y que haya gente así en mi pueblo (porque Jerez es un pueblo, grande, pero pueblo) le devuelve a uno la esperanza...Magnífico blog, D Carlos.

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